miércoles, 13 de julio de 2022

Tortugas bebe. D.H.Lawrence traduccion Pablo Queralt.

 


Bebé tortuga

 

 

Sabes lo que es nacer solo,

Bebé tortuga!

 

El primer día en sacar los pies poco a poco del caparazón

Aún no despierto

Y quedarte desterrado en la tierra,

No del todo vivo.

 

Un frijol diminuto, frágil y medio animado. 

 

Para abrir tu diminuta boca de pico, que parece nunca se abriría

Como una puerta de hierro

Para levantar el pico del halcón superior de la base inferior

Y llegar a tu cuello flaco

Y darle tu primer mordisco a un poco de hierba

Solo, un pequeño insecto,

Diminuto de ojos brillantes

Uno lento.

 

Para dar tu primer mordisco solitario

Y sigue tu lenta y solitaria caza.

Tu pequeño ojo oscuro y brillante

Tu ojo de noche oscura turbada,

Bajo su tapa lenta, pequeña tortuga bebé. 

Tan indomable.

 

Nunca nadie te escuchó quejarte.

Sacas la cabeza hacia adelante, lentamente desde tu pequeño casco

Y avanzas, arrastrando lentamente, sobre los dedos de los pies con cuatro clavijas,

Remando lentamente hacia adelante.    

Se marchita pajarito?

Más bien como un bebé trabajando sus miembros,

Excepto que haces un progreso lento y sin edad

Y un bebé no hace ninguno

 

El toque del sol te excita,

Y las largas edades y el frío persistente

Hazte  una pausa para bostezar

Abriendo tu boca impermeable

De repente con forma de pico y muy ancho, como

Unas tenazas que se abren repentinamente;

Lengua roja suave y encías duras y delgadas.

Luego cierra la cuña de tu pequeña frente de montaña,

Tu cara tortuga bebé.

 

 

Te maravillas del mundo, mientras lentamente giras la cabeza en su casco?

Y miras lacónica con ojos negros?

O el sueño vuelve a apoderarse de ti?

La no vida?

 

Eres tan difícil de despertar.

Eres capaz de preguntarte?

O es solo tu voluntad indomable y el orgullo de la primera vida?

Mirando alrededor

Y lanzándose lentamente contra la inercia 

Y que le había parecido invencible?

 

El inmenso inanimado,

Y el fino brillo de tu ojo tan diminuto

Desafiador.

 

No, diminuto pájaro de concha.

Qué inmenso inanimado es, contra el que debes remar,

Que inercia incalculable.

 

Desafiador

Pequeño Ulises, precursor,

No más grande que la uña de mi pulgar

Buen viaje. Toda la creación animada en tu hombro,

Ponte en camino, pequeño titán bajo tu escudo de batalla

El pesado, preponderante  

Universo inanimado,

Y te estas moviendo lentamente, pionero, solo tú.

 

Cuán vivido parece tu viaje ahora, bajo el sol turbulento

Estoico átomo de Ulises;

De repente apresurado, imprudente, en punta.

 

Pajarito sin voz,

Descansando la mitad de la cabeza fuera del casco

En la lenta, dignidad de tu eterna pausa.

Solo sin sensación de estar solo

Y por tanto seis veces más solitario;

Satisfecho de la lenta pasión de lanzar a través de eras inmemoriales.    

Tu casita redonda en medio del caos.

   

 

Sobre la tierra del jardín,

Pájaro pequeño,

Sobre el borde de todas las cosas.

 

Viajero,

Con tu cola  metida un poco hacia un lado

Como un caballero con un abrigo de falda larga.

 

Toda la vida llevada sobre tu hombro

Precursor invencible.

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 11 de julio de 2022

Ferreira Gullar. Poema sucio/vertigo del dia. Por Pablo Queralt.

 


Ferreira Gullar. Poema sucio/en el vértigo del día.

 

Ver la vida desde las entrañas de un animal, gato, gallo, caballo, ahí en una boca de tu cuerpo no como boca de palabras sino como una entrada. Y allí nos invita Ferreira, a hacer girar la vida. En la profusión de las cosas ocurridas, constelaciones del alfabeto, noches, confites, cumpleaños, domingos de futbol, barajas, ruleta, corsos, mítines, entierros. Cuantas cosas se pierden en la vida haciendo lo que uno no debiera hacer, sino vivir. Y quedan en el huerto olvidado, con el resplandor del sol muriendo en nuestra ventana. Consumiéndonos en colectivos, micros, trenes cuerpos con poca llama. Mi cuerpo es mi tamaño en el mundo pero realmente lo que vale? Toda esa masa que se reintegra y se desintegra en hidrógenos y helios, que hace que sin el no hay Ferreira Gullar, asi de simple y muchas pequeñas cosas quedarían olvidadas para siempre. Lo que hay que saber para poner límites a días de fronteras impalpables, en un horizonte de trabajos infinitos. Y que en una noche hay muchas noches igual que días, en el día de formas diferentes, asi las muchas noches parecen una sola noche. Y a la noche como la luz es poca uno tiene la impresión que el tiempo no pasa, y los esposos se aman sin hacer mucho alarde para que los chicos no se despierten, como si el tiempo durante la noche se aquietara y allí en la oscuridad también junto al cancel cuando la calentura es mucha deciden casarse. Sensaciones vivas como cuando uno se despierta tarde y ve todas las cosas funcionando. Asi territorializa sus campos imaginativos coronando los universos del afuera con los internos, allí las almas se unifican en el poema. En esa inmovilidad fantástica uno puede tener la idea que el universo murió, es el resplandor del puño cerrado de la vida. Va con su máquina sensible develando secretos y sus mundos, donde el tiempo no se diluye, ni fluye, ni siquiera se deslice sino que se debate en su jaula de sombras. Se hunde en su propio abismo, vértigo, tan sin velocidad que no se vuelve a la luz sino a la oscuridad, pensada en una ciudad desdoblándose en callejuelas, esquinas y cuestas donde muchos ojos humanos se apagaron antes de que estuviesemos y alguna voz de algún blanco sonara en ese escenario. Las tardes calientes respirando el hedor, ya nadie anda desnudo en este escenario que los blancos hace años nos trajeron con la moral y las buenas costumbres además de la sífilis, dice, y se perdió esa voluntad. Tampoco valió mantener analfabetas a las mujeres y dopadas con emulsiones de castidad, la población creció tal vez como no querían y creció festiva y sabiendo que solo vale la pena vivir para asistir a los bares y arriesgar en la centena, en una ciudad donde la vida es menos cada día sembrada de asfalto y contaminada. Eso es la ciudad con su gente que no planta y come lo que compra y para comprar se vende. Asi enfrenta la crisis del ser en la vida, la ciudad, estoico, heroico, hiperdinámico y de veloces intervenciones entre las sombras de los que viven la vida de ellos y ellos que viven su vida. Andando en taxi, mientras enterraban a Clarice, al borde de la laguna hacia Botafogo descubre como las piedras y las nubes y los árboles en el viento mostraban alegremente que no dependen de nosotros. Esa es la voz, la de nadie, la del viento, el ventarrón, un soplo de aire como el día que se hace. Es un hombre con un espejo hecho de un segundo esqueleto, el que le revela los misterios, lo inacabado, lo que esta embuído en el cuerpo, lo que no puede volverse hacia atrás, solo estar una imagen sin ruido, solo reflejar el vuelo. Las bananas podridas en el almacén metida en la vida de la familia con su suave de baño por las tres de  la tarde, esa suavidad de casa, de tarde que atraviesa para siempre una suavidad de luz hiriendo la vida en el cuerpo de la gente. Es como un agua esmeralda este conversar en versos que propone que murmura como el mar, es el mismo estampido, el mismo grito, que nos toma de la cintura. El cosmos se hace corporal

 intensidades de conjuntos de palabras, nexos que interactúan, seccionan, atraviesan como este mar con su baño donde gravitan perfumes, futuros, nocturnos donde la tarde se pudre, hecha carroña vegetal  y se asienta la abeja y la mosca y que tienen que ver con esta gente que trae en el cuerpo y hasta en el nombre, quemados de pobreza vida que en la boca es risa y en la barriga hambre, asi nos habla, este es su clamor. Su pregón. La poesía cuando llega no respeta nada, relincha y solo después besa en los ojos a los que tienen sed de felicidad y justicia.     

 

sábado, 9 de julio de 2022

Amy Lowell. Una pequeña cancion. Traduccion Pablo Queralt.

 


Una pequeña canción 

 

Cuando tu querida estas lejos, lejos,

Que fatigado va el día que se arrastra.

Un año se arrastra después de la mañana y de la noche  

Comienza otro año a la luz de las velas.

Oh sol pausado y luna persistente!  

Concédeme, te lo ruego, este favor.

 

Gira alrededor de la tierra como nunca el sol 

Tiene corrido su viaje diurno.

Y luna deslízate más allá de las escaleras de aire

En un solo destello, mientras tu cabello fluye    

Atrapa las estrellas y tíralas hacia abajo

Para brillar en algún pueblo chino dormido.

    Oh bondadoso sol!  Entendiendo luna!

Trae la tarde para llenar los pasos del mediodía.

 

Pero cuando ese día tan esperado

Cuelga maduro en los cielos, tu estancia de viaje.

Se mañana oh sol! Con la alondra en el canto.

Sea la tarde por mucho tiempo.  

Y luna, deja que tu y tus luces menores

Vigilen más de un siglo de noches.  

 

TO A FRIEND

 

 

I ask but one thing of you, only one, 
That always you will be my dream of you; 
That never shall I wake to find untrue 
All this I have believed and rested on, 
Forever vanished, like a vision gone 
Out into the night. Alas, how few 
There are who strike in us a chord we knew 
Existed, but so seldom heard its tone 
We tremble at the half-forgotten sound. 
The world is full of rude awakenings 
And heaven-born castles shattered to the ground, 
Yet still our human longing vainly clings 
To a belief in beauty through all wrongs. 
O stay your hand, and leave my heart its songs!

 

 

 A un amigo

 

Solo te pido una cosa, solo una

Que siempre serás mi sueño contigo;

Que nunca me despertaré para encontrar falso

Todo esto lo he creído y descansado,

Desapareció para siempre, como una visión desaparecida

Afuera en la noche ¡ ay que pocos      

Hay que tocan en nosotros una cuerda que sabíamos

Existió, pero tan rara vez escuchó su tono

Temblamos ante el sonido medio olvidado.

El mundo esta lleno de rudos despertares.     

Y los castillos nacidos en el cielo se derrumbaron,

Sin embargo nuestro anhelo humano se aferra en vano

A una creencia en la belleza a través de todos los errores.

Oh detén tu mano y deja mi corazón sus canciones!

jueves, 7 de julio de 2022

Juana Bignozzi por Pablo Queralt.

 


Quien consagró su vida a tareas que se cumplirían sin ella entre la ópera, los mitos, el arte, los viajes, como quién camina hacia lo que ya esta establecido y vuelve, la que no ha visto todo pero quiere mirarlo con los ojos de su edad. En sus poemas nos conversa sobre lo de siempre y lo que quisiera, lo que intenta y la decisión como ley, su ley, la vida con poesía no la de los poetas de diarios pueblerinos sino de los que tienen lengua, ese es su umbral desde donde nos habla, una tarde que parece mediodía. En el permanente viaje trasladando su casa a ninguna parte, siempre dispuesta a recorrer los cielos conocidos se abre a la aventura de la poesía, lo que es vivir poniendo las palabras allí donde esta el lugar, donde hacen falta. Una mujer en su casa es un interior con poeta, traducir y retraducir la vida de un lado y del otro, las claves donde termina la vida, aprovechando las horas de la luz aunque sea para que los relatos concuerden. Es un dejarse fluir, un estar yendo y contándolo, a quién poco interesa, siempre habrá una escucha alguien que lea. Anda en el verdadero silencio que la sostiene, detrás de tanto ruido, como en una ceremonia no fallida de su vida, siempre dirá que estuvo viva en el lugar que amaba. Aunque no tuvo hijos, ni enterró a sus padres, ni pasó de la casa de un hombre a la de otro, piensa su vida como un decurso de ceremonias incumplidas donde prefiere compartir la vida con los que las ignoran ilusos seducidos por la seducción. La que mira la fiesta ajena en una casa que abre su llave y al menos duerme bajo techo o camina para poder llegar al alba y ver la brutalidad del nacimiento de la luz. Todo es alegoría en Juana, una pasión de la que va al lado, y solo para alentar vive, ese es su motivo. Decir si o no sin quebrar del todo el corazón para sostener una vida con deseos, para seguir existiendo. Es un clamor, un grito susurrado desde la fortaleza de su templanza, como un recuerdo al que hay que olvidar o guardar como un viejo manual. Sus poemas juegan en el futuro, el pasado un tiempo frágil donde se nos permite sobrevivir. Entre cielos, infiernos, tumbas, panteones, cementerios como parques-escenarios particulares donde instala su único lugar personal para cada puñalada de la vida, donde siempre miramos por una ventana como se están llevando a alguien.  En una intensidad de pasos, de sombras de minuto a minuto, dice tantas veces lo que no piensa, por eso solo se apasiona con lo que habla a solas donde descubre su paso del pasado al futuro. Hay una intensidad Merelo, una foto tomada en la amistad de una porteñidad, música de ciudad, misterio y arrabal, consolidada en sus versos, en el gran escenario que va creando. Porque hay una distancia entre la ciudad que vive y la ciudad donde se mueve, bajo un sueño de las ciudades amadas. Ella va en busca del cerrado corazón de la cultura, como la piedra mágica de la felicidad.   Como quien tira sus pedazos los recupera para volverlos a destrozar, como quien besa a los íntimos como una despedida del alma. Cestitas de flores, medallitas de la virgen, pulseritas de bisutería, enormes pizzas para romper la decencia de cocinar en casa, los cafés de la noche, los vinos de las madrugadas, los magníficos amores, todo eso tuvo pero no más aquellos hombres, aquellos muchachos de barrio.  Ahora que deja la luz de sus amigos, las cenas en su ciudad, las casas a oscuras del barrio, su amiga comprándole vino en el kiosco, ahora que el avión esta esperando con los motores encendidos. Y nos saluda desde su mejor forma de decir adiós: descolgar las fotografías, y usar los marcos para fotos del Zaire.       

 

 

Amy Lowell. Señora traduccion Pablo Queralt.

 

Señora

 


Eres hermosa y descolorida

Como una vieja melodía de ópera

Tocada bajo un clavicémbalo; 

O como las sedas inundadas por el sol

De un boudoir del siglo XVIII.

En tus ojos

Caen las rosas caídas de los minutos que ya no duran,

Y el perfume de tu alma

Es vaga y difusa,

Con la acritud de los tarros de especias sellados.

Tus semitonos me deleitan 

Y me vuelvo loco de mirar

En tus colores mezclados.

 

Mi vigor es de un centavo recién acuñado,

Que arrojo a tus pies

Recógelo del polvo,

Que su brillo te divierta.  

A LITTLE SONG

 

When you, my Dear, are away, away, 
How wearily goes the creeping day.
 
A year drags after morning, and night
 
Starts another year of candle light.
 
O Pausing Sun and Lingering Moon!
 
Grant me, I beg of you, this boon.
 

               



Whirl round the earth as never sun
 
Has his diurnal journey run.
 
And, Moon, slip past the ladders of air
 
In a single flash, while your streaming hair
 
Catches the stars and pulls them down
 
To shine on some slumbering Chinese town.
 
O Kindly Sun! Understanding Moon!
 
Bring evening to crowd the footsteps of noon.
 

But when that long awaited day
 
Hangs ripe in the heavens, your voyaging stay.
 
Be morning, O Sun! with the lark in song,
 
Be afternoon for ages long.
 
And, Moon, let you and your lesser lights
 
Watch over a century of nights.

 

 

Una pequeña canción 

 

Cuando tu querida estas lejos, lejos,

Que fatigado va el día que se arrastra.

Un año se arrastra después de la mañana y de la noche  

Comienza otro año a la luz de las velas.

Oh sol pausado y luna persistente!  

Concédeme, te lo ruego, este favor.

 

Gira alrededor de la tierra como nunca el sol 

Tiene corrido su viaje diurno.

Y luna deslízate más allá de las escaleras de aire

En un solo destello, mientras tu cabello fluye    

Atrapa las estrellas y tíralas hacia abajo

Para brillar en algún pueblo chino dormido.

    Oh bondadoso sol!  Entendiendo luna!

Trae la tarde para llenar los pasos del mediodía.

 

Pero cuando ese día tan esperado

Cuelga maduro en los cielos, tu estancia de viaje.

Se mañana oh sol! Con la alondra en el canto.

Sea la tarde por mucho tiempo.  

Y luna, deja que tu y tus luces menores

Vigilen más de un siglo de noches.  

martes, 5 de julio de 2022

Amy Lowell. Patrones traduccion Pablo Queralt.

 


El pintor sobre seda

 

Había un hombre

Quién se ganaba la vida

Pintando rosas

Sobre seda.  

Se sentó en una cámara superior

Y pintado

Y los ruidos de la calle

No significaban nada para él.

Cuando oyó cornetas, pífanos y tambores,

Pensó en rosas rojas, amarillas y blancas.  

Estallando bajo el sol

Y sonreía mientras trabaja.

Solo pensaba en rosas,

Y seda     

Cuando no pudo conseguir más seda

Dejó de pintar

Y solo pensaba

En rosas.

El día de los conquistadores entró en la ciudad,    

El viejo

Yacía moribundo

Oyó los clarines y los tambores,

Y deseaba pintar las rosas

Estallando en el sonido.

 

 

 

PATTERNS

I walk down the garden-paths, 
And all the daffodils 
Are blowing, and the bright blue squills. 
I walk down the patterned garden-paths 
In my stiff, brocaded gown. 
With my powdered hair and jeweled fan, 
I too am a rare 
Pattern. As I wander down 
The garden-paths. 
My dress is richly figured, 
And the train 
Makes a pink and silver stain 
On the gravel, and the thrift 
Of the borders. 
Just a plate of current fashion, 
Tripping by in high-heeled, ribboned shoes. 
Not a softness anywhere about me, 
Only whalebone and brocade. 
And I sink on a seat in the shade 
Of a lime tree. For my passion 
Wars against the stiff brocade. 
The daffodils and squills 
Flutter in the breeze 
As they please. 
And I weep; 
For the lime-tree is in blossom 
And one small flower has dropped upon my bosom. 

And the plashing of waterdrops 
In the marble fountain 
Comes down the garden-paths. 
The dripping never stops. 
Underneath my stiffened gown 
Is the softness of a woman bathing in a marble basin, 
A basin in the midst of hedges grown 
So thick, she cannot see her lover hiding, 
But she guesses he is near, 
And the sliding of the water 
Seems the stroking of a dear 
Hand upon her. 
What is Summer in a fine brocaded gown! 
I should like to see it lying in a heap upon the ground. 
All the pink and silver crumpled up on the ground. 

I would be the pink and silver as I ran along the paths, 
And he would stumble after, 
Bewildered by my laughter. 
I should see the sun flashing from his sword-hilt and the 
buckles on his shoes. 
I would choose 
To lead him in a maze along the patterned paths, 
A bright and laughing maze for my heavy-booted lover. 
Till he caught me in the shade, 
And the buttons of his waistcoat bruised my body as he 
clasped me, 
Aching, melting, unafraid. 
With the shadows of the leaves and the sundrops, 
And the plopping of the waterdrops, 
All about us in the open afternoon-- 
I am very like to swoon 
With the weight of this brocade, 
For the sun sifts through the shade. 

Underneath the fallen blossom 
In my bosom, 
Is a letter I have hid. 
It was brought to me this morning by a rider from the 
Duke. 
"Madam, we regret to inform you that Lord Hartwell 
Died in action Thursday se'nnight." 
As I read it in the white, morning sunlight, 
The letters squirmed like snakes. 
"Any answer, Madam," said my footman. 
"No," I told him. 
"See that the messenger takes some refreshment.

 No, no answer." 
And I walked into the garden, 
Up and down the patterned paths, 
In my stiff, correct brocade. 
The blue and yellow flowers stood up proudly in the sun, 
Each one. 
I stood upright too, 
Held rigid to the pattern 
By the stiffness of my gown. 
Up and down I walked, 
Up and down. 

In a month he would have been my husband. 
In a month, here, underneath this lime, 
We would have broke the pattern; 
He for me, and I for him, 
He as Colonel, I as Lady, 
On this shady seat. 
He had a whim 
That sunlight carried blessing. 
And I answered, "It shall be as you have said." 
Now he is dead. 

In Summer and in Winter I shall walk 
Up and down 
The patterned garden-paths 
In my stiff, brocaded gown. 
The squills and daffodils 
Will give place to pillared roses, and to asters, and to snow. 
I shall go 
Up and down 
In my gown. 
Gorgeously arrayed, 
Boned and stayed. 
And the softness of my body will be guarded from embrace 
By each button, hook, and lace. 
For the man who should loose me is dead, 
Fighting with the Duke in Flanders, 
In a pattern called a war. 
Christ! What are patterns for?

 

  Patrones

 

Camino por los senderos del jardín,

Y todos los narcisos

Están soplando, y las cebollas albarranas azules brillantes.

Camino por los senderos del jardín estampados

Con mi rígido vestido de brocado.   

Con mi pelo empolvado y mi abanico enjoyado,

Yo también soy raro Patrón.

Mientras deambulo hacia abajo

Los senderos del jardín.

Mi vestido esta ricamente decorado.

Y el tren

Hace una mancha rosa y plateada.

En la grava y el ahorro

De las fronteras

Solo un plato de  moda actual.  

Tropezando con zapatos de tacón alto y cintas.

Ni una ternura en ningún lugar a mi alrededor,

Solo ballena y brocado.

Y me hundo en un asiento a la sombra

De un tilo por mi pasión

Guerras contra el brocado rígido   

Los narcisos y las cebollas albarranas

Aletean en la brisa

Como les place  

Y lloro

Porque el tilo esta en flor

Y una pequeña flor ha caído sobre mi pecho.

 

Y el chapoteo de las gotas de agua

En la fuente mármol

Vienen por los senderos del jardín.

El goteo nunca se detiene

Debajo de mi vestido rígido

Es la suavidad de una mujer bañándose en una palangana de mármol,

Un estanque en medio de setos crecidos

Tan gruesos que no puede ver a su amante escondido   

Pero ella adivina que el esta cerca,

Y el deslizamiento del agua

Parece la caricia de un querida

Mano sobre ella

Que es el verano en un fino vestido de brocado! 

Me gustaría verlo tirado en un montón sobre el suelo

Todo el rosa y el plata se derrumbó en el suelo.

 

 

Yo sería el rosa y el plateado mientras corría por los senderos

Y el tropezaría después,

Desconcertado por mi risa

Debería ver el sol destellando desde la empuñadura de su espada y las hebillas de sus zapatos.

Yo elegiría

Para conducirlo en un laberinto a lo largo de los caminos estampados,

Un laberinto brillante y risueño para mi amante de botas pesadas.  

Hasta que me atrapó en la sombra,

Y los botones de su chaleco magullaron mi cuerpo mientras él me abrazó,

Dolorido derritiéndose, sin miedo.

Con las sombras del as hojas y las gotas del sol,

Y el chapoteo de las gotas de agua    

Todo a nuestro alrededor en la tarde abierta

Tengo muchas ganas de desmayarme

Con el peso de este brocado,

Porque el sol se filtra a través de la sombra.

 

 

Debajo de la flor caída       

En mi seno,

Es una carta que tengo escondida.

Me la trajo esta mañana un jinete del

Duke   

“Señora, lamentamos informarle que Lord Hartwell

Murió en acción el jueves por la noche”

Mientras lo leo en la blanca luz del sol de la mañana,

Las letras se retorcían como serpientes.  

“Cualquier respuesta , señora” dijo mi lacayo. 

No, le dije.

“Haz que el mensajero tome un refrigerio.

No, no hay respuesta.”

Y entre en el jardín,

Arriba y abajo de los caminos estampados,

En mi rígido y correcto brocado.     

Las flores azules y amarillas se erguían orgullosas al sol,

Cada una.

Yo también me puse de pie,

Mantenida rígida al patrón

Por la rigidez de mi vestido.

Arriba y abajo caminé,

Arriba y abajo.  

 

 

En un mes hubiera sido mi marido.

En un mes aquí debajo de esta cal,

Habríamos roto el patrón;

Él para mi y yo para él

Él como coronel yo como dama,

En este asiento a la sombra.

Él tuvo un capricho

Esa luz del sol traía bendición.

Y yo respondí : Será como tu has dicho.

Ahora esta muerto.    

 

En verano y en invierno caminaré

Arriba y abajo

Los senderos del jardín estampados

Con mi rígido vestido de brocado.

Las cebollas albarranas y los narcisos

Darán lugar a las columnas de rosas, a los ásteres ya la nieve.

Debería ir

Arriba y abajo

En mi bata.

Magnifícamente  ataviada,

Deshuesada y quedarme

Y la suavidad de mi cuerpo guardada del abrazo

Por cada botón, gancho y encaje.     

Porque el hombre que debía soltarme esta muerto,

Luchando con el duque de Flandes,

En un patrón llamado guerra

Cristo! para que sirven los patrones?