jueves, 3 de septiembre de 2026

Una noche de invierno. Sobre la poesia de Sarah Teasdale.

 


Sarah Teasdale Una noche de invierno por Pablo Queralt

 

Poemas que atraviesan el amor, con un romanticismo vigente que es de ayer, hoy y de siempre en cada uno de sus versos-imágenes- ideario de un sensorio de cuerpo y máquina deseante de espacios vividos, ritornelos, rostros, relatos, carne de la sensación y la materia de lo sublime. Es el propio ser que anida en un espacio de fase, donde hace entrada existencial presente en un devenir amoroso e inteligente a su vez. Una inmersión en lo sensible, fina composición encarnada plena de afectos estéticos componen un arte conceptual que sucede creando su universo incorporal arrastrando varios registros, tonos, una singularidad que se absorbe, se incorpora cuyo punto ombligo es el amor. Dar un infinito a un mundo que corría riesgo de asfixia, en una cristalización consumo-ausencia de obra una alterificación de los seres ahí.

 

Estoy sola

 

Estoy sola, a pesar del amor,

de todo lo que tomo y doy-

a pesar de toda tu ternura,

algunas veces no me alegra vivir.

 

 

Estoy sola, como si estuviera parada

en la cima más alta del fatigado mundo gris,

a mi alrededor solo remolinos de nieve,

sobre mí el infinito espacio desplegado;

 

con la tierra oculta y el cielo oculto,

y tan solo el orgullo de mi propio espíritu 

impidiéndome alcanzar la paz de aquellos

que no están solos, habiendo muerto.

 

 

 

Teasdale maneja con fina sutileza y elegancia los caminos del difícil arte del amor, sin caer en lo cursi, ni naif, desenvuelve su conocimiento sensitivo y sensorial extendiendo líneas de sentido, de que se ama, como, porqué y para que se ama, y no se ama. Cuando se deja de amar, que dice la poesía cuando se ama como se sostiene el amor, cuando se fracasa y se hunde en la melancolía ese sentir.

 

 

Después del amor

 

 

Ya no hay magia,

nos encontramos como la gente hace,  

tú no haces milagros por mí

ni yo por ti.

 

 

Tú eras el viento y yo el mar;

ya no queda más esplendor alguno,

me quede lánguida como una piletita

al lado de la orilla.

 

Pero aunque la piletita este a salvo de la tormenta

y libre ya del embate de la marea

se vuelve más amarga que el mar,

pese a toda su calma.

 

 

Brilla en sus versos el gusto y placer por la vida y sus bellezas que bien valen una vida de lucha por cada uno de esos momentos, éxtasis y entrega. Crea asi bloques de sensación y vela detalles y esencias de un existir de otra manera. Otras intensidades, otras alternativas de ser en la multitud de alteridades, modalidades, el gran otro en general. Asi en una proliferación de componentes verbales, corporales, espaciales en un estrechamiento de las distancias y agrandamiento de los puntos de referencias, informática y estética de una escritura sensorial y cognitiva. Creando un reflejo de reparto de bienes, que dan un paso decisivo en las palabras como máquinas de sensación, conocimiento, concertación en un vivir amoroso.    

 

Trueque

 

La vida tiene encantos que ofrecer,

cosas todas hermosas y esplendidas:

olas azules que blanquean contra el risco,

un fuego que se alza, oscila y canta

rostros de niños que alzan la mirada

sosteniendo el asombro como una copa.

 

La vida ofrece bellezas,

música como una curva de oro,

aroma a pinos bajo la lluvia,

ojos que te aman, brazos que te sostienen

y, para el sereno deleite de tu espíritu,   

pensamientos sagrados que pueblan de estrellas la noche.

 

Gasta cuanto tengas en la belleza,

cómprala sin reparar en el precio;

pues por una hora blanca y armoniosa

de paz bien vale perder muchos años de lucha 

y por un instante de éxtasis,

entrega todo lo que has sido o podrías llegar a ser. 

 

 

Una re -singularización que genera otros modos de sentir el mundo, una nueva cara de las cosas. Cada poema funciona como una agenciación de registros, unos en otros enriqueciendo contenido y forma del territorio del juego poético en un infinito en distintas repeticiones del mismo tema en los distintos tipos de segmentaciones. Una poesía que invade el tiempo se infiltra por todas partes del sensorio para ampliar la percepción.   

 

Una noche de invierno

 

El cristal de mi ventana está salpicado de escarcha,

el mundo sufre un frio glacial esta noche,

la luna es cruel, y el viento  

es como una espada de doble filo que golpea.

 

Que dios se apiade de todos los sin techo,

de los mendigos que van y vienen.

Que dios se apiade de todos los pobres esta noche

que recorren las calles nevadas, iluminadas por los faroles. 

 

Mi habitación es como un trozo de junio,

cálida y cerrada con cortinas gruesas pliegue tras pliegue;

pero en algún lugar como un niño sin hogar,

mi corazón está llorando en el frio. 

 

 

Una poesía lírica de musicalidad refinada al modo de alegres canciones pero muy elaboradas, centradas en la evolución de la perspectiva femenina sobre la belleza, la muerte y principalmente el amor. En la sencillez de la complejidad fluyen natural y espontáneamente sus poemas, como anécdotas profundas y emotivas con esa difícil virtud hacer fácil y lo difícil, comprensible y amable.

 

 

 

 

 

 

 

1884—1933

Sara Teasdale nació en San Luis, Misuri, en el seno de una familia acomodada. De joven viajó a Chicago, donde conoció a Harriet Monroe y se integró en el círculo literario de la poesía. Teasdale escribió siete libros de poesía a lo largo de su vida y recibió la admiración del público por su poesía lírica, cuidadosamente elaborada, que se centraba en la evolución de la perspectiva femenina sobre la belleza, el amor y la muerte. Muchos de sus poemas reflejan la evolución de su propia vida, desde sus experiencias como joven protegida en San Luis, pasando por su etapa como escritora de éxito, aunque cada vez más inquieta, en Nueva York, hasta convertirse en una persona deprimida y desilusionada que se suicidaría en 1933. Si bien críticos y académicos posteriores han marginado o excluido a Teasdale de los cánones de la poesía estadounidense de principios del siglo XX , fue popular en vida tanto entre el público como entre la crítica. Ganó el primer Premio Columbia de Poesía en 1918, galardón que más tarde se renombraría como Premio Pulitzer de Poesía.

Entre las primeras colecciones de poesía de Teasdale se encuentran Sonetos a Duse y otros poemas (1907); Helena de Troya y otros poemas (1911); y Ríos al mar (1915). Al reseñar el volumen de 1915, Ríos al mar, un colaborador de la sección de reseñas literarias del New York Times lo consideró «un pequeño volumen de canciones alegres y espontáneas». Este tipo de elogios, aunque tibios, acompañaron a Teasdale a lo largo de su carrera; los críticos consideraban su poesía «poco sofisticada», pero llena de lenguaje musical y emoción evocadora. Un colaborador de la sección de reseñas literarias del New York Times , al escribir sobre la edición de 1917 de Canciones de amor, afirmó que «la señorita Teasdale es, ante todo y siempre, una cantante».
 

Teasdale se casó con Ernst Filsinger en 1914 y se mudó a la ciudad de Nueva York en 1916. Su obra Love Song (1917) ganó tanto el Premio de Poesía Columbia (actualmente el Pulitzer) como el Premio de la Sociedad de Poesía de América. Sus tres últimas colecciones de poesía después de Love Songs se consideran generalmente sus mejores obras: Flame and Shadow (1920), Dark of the Moon (1926) y Stars To-Night (1930). Dark of the Moon demostró su sensibilidad hacia el lenguaje, según Percy A. Hutchison, colaborador de la sección de reseñas de libros del New York Times . Hutchison elogió «el exquisito refinamiento de la poesía lírica de Sara Teasdale», que «muestra hasta qué punto Sara Teasdale puede acercarse a las metas más elevadas del arte». Marguerite Wilkinson, en un artículo para la revista y reseña de libros del New York Times, comentó sobre la evolución poética de Teasdale en *Flame and Shadow*, publicada en 1920, señalando que “Sara Teasdale ha encontrado una filosofía de la vida y la muerte”, habiendo “crecido intelectualmente desde la publicación de sus libros anteriores” y mostrando un “crecimiento artístico”. Wilkinson concluyó que *Flame and Shadow * “es un libro para leer con reverencia y alegría”.

Filsinger y Teasdale se divorciaron en 1929 y Teasdale quedó semiinválida. Se suicidó en 1933. Louis Untermeyer , colaborador de Saturday Review of Literature , en su reseña de Strange Victory poco después de la muerte de la poeta, comentó sobre la evolución de Teasdale. Untermeyer insistió en que Strange Victory «debe figurar entre sus obras más importantes», y que su «belleza reside en la sobriedad» de su «tema siempre presente, aunque nunca desarrollado». En su reseña de la colección de 1984 Mirror of the Heart: Poems of Sara Teasdale, J. Overmyer, colaborador de Choice, expresó opiniones similares sobre la poesía de Teasdale, ya que sus «pensamientos expresados ​​con sencillez son complejos… y resuenan en la mente». En el siglo XXI, Teasdale ha recibido la atención de académicos como Melissa Girard, quien sostiene que algunos aspectos de su poesía han sido descuidados o pasados ​​por alto, incluyendo su poesía antibélica de la Primera Guerra Mundial.

 

 

Pablo Queralt

Es médico y poeta nacido en Buenos aires donde reside. Es curador de poesía y organizador del Ciclo de Poesía en la Biblioteca en San isidro y creador y curador del Festival de Poesía de San isidro, es colaborador del diario noticias día x día, de la revista Diafanis, todo es literatura de España, de Agencia Paco Urondo y fue colaborador del suplemento cultural del diario El pregón de Jujuy y diario punto uno de Salta, en el diario digital Jujuy al momento, Vallejo &Co, Periodico de la Unam y administra yvespoetryclub. blogspot.com. Publicó 30 libros de poesía : en España :Coca( Zaragoza, España), La piscina( Palma de Mallorca, España), Biosfera del amateur (Oviedo, España), y en Buenos aires : Cansancio de lo escrito, Un seductor mañana, La flecha de Agustín, Primer paso, Reescritos infinitos, Pueblo de agua, Crack, Escribí mi nombre, Late, 89Golpes y un whisky, El Padre, Pájaros en palabras, Pavarotti, Laleblan, aves del paraíso (Toulouse Francia), Poema de la nieve, Jazz, Perfume animal, Cocineros, Ser y ser visto, Nací en el cine, Ópera, Partes de la escena. Raros sentidos, su Obra Reunida 2001/21, Mi casa siempre fue la poesía, Yo soy ese que no quiero ser y La doble pena de volver a contarlo todo. Tradujó a Yves Bonnefoy, a Alice Oswald, a Thomas Hardy, a D.H.Lawrence, a Amy Lowell, Christophe Mannon, Charles Reznikoff , a Thom Gunn y otros poetas ingleses. Sus poemas figuran en la antología Federal de poetas de la provincia de Buenos aires, en la antología de poetas jóvenes de Buenos aires, en la antología 7 poetas de Salta y Buenos aires, y la antología Brazuka mundial de fútbol 2014 (España) y en muchos blogs de Argentina, España, Chile, Uruguay y revistas literarias como El Desaguadero, El jabalí, Los rollos del mar muerto, revista Vallejo & Co y revista Prisma de la fundación Jorge Luis Borges (2013).

 

 

 

 

Abril de Sarah Teasdale version de Pablo Queralt.

 


Abril

 

Los tejados brillan bajo la lluvia.

Los gorriones pian al volar,

y con la gracia ventosa de Abril

pasan las nubes ligeras.

 

Pero los patios traseros están húmedos y marrones  

con un único árbol inmutable;

no podría estar tan seguro de la primavera

si no fuera porque ella canta en mí.  

 

Villancico de navidad

llegaron los reyes desde el sur,

vestidos de fino armiño;

le trajeron oro y crisoprasa,

y regalos de vino preciado.  

 

Los pastores llegaron desde el norte,

con sus viejas capas pardas,

le trajeron corderillos recién nacidos-

no tenían oro alguno.   

 

Los sabios llegaron desde el Oriente,

envueltos en blanco;

la estrella que los guio

llenó de gloria la noche.  

 

Bajaron ángeles del alto cielo,

vestidos de alas resplandecientes;

y trajeron un canto de júbilo

que canta la hueste celestial.    

 

Los reyes llamaron a la puerta,

los sabios entraron,

y los pastores lo siguieron

para escuchar el canto comenzar.   

 

Los ángeles cantaron toda la noche

hasta que salió el sol,

pero el niño Jesús se quedó dormido

antes de que terminará la canción.

 

Nunca supiste? Nunca supiste?

Hace tanto tiempo, cuanto me amabas?

Que tu amor jamás disminuiría ni se marcharía,

eras demasiado joven para saberlo.

Eras joven entonces y de corazón fresco,

eras muy joven para saberlo.   

 

El destino es un viento

y ante él vuelan hojas rojas,

muy apartados en esta época de ráfagas,

rara vez nos vemos ya, pero al oírte hablar,

conozco tu secreto vida mía, vida mía.    

 

 

 

 

April

 

The roofs are shining from the rain.
The sparrows tritter as they fly,
And with a windy April grace
The little clouds go by.

Yet the back-yards are bare and brown
With only one unchanging tree--
I could not be so sure of Spring
Save that it sings in me.

 

Christmas Carol

The kings they came from out the south,
All dressed in ermine fine;
They bore Him gold and chrysoprase,
And gifts of precious wine.

The shepherds came from out the north,
Their coats were brown and old;
They brought Him little new-born lambs--
They had not any gold.

The wise men came from out the east,
And they were wrapped in white;
The star that led them all the way
Did glorify the night.

The angels came from heaven high,
And they were clad with wings;
And lo, they brought a joyful song
The host of heaven sings.

The kings they knocked upon the door,
The wise men entered in,
The shepherds followed after them
To hear the song begin.

The angels sang through all the night
Until the rising sun,
But little Jesus fell asleep
Before the song was done.

 

Did you never know

Did you never know, long ago, how much you loved me—
That your love would never lessen and never go?
You were young then, proud and fresh-hearted,
You were too young to know.

Fate is a wind, and red leaves fly before it
Far apart, far away in the gusty time of year—
Seldom we meet now, but when I hear you speaking,
I know your secret, my dear, my dear.

 

 

 

 

jueves, 20 de agosto de 2026

Miedo de Sarah Teasdale version de Pablo Queralt

 


Miedo

 

Siento miedo, ay siento tanto miedo!

Un frio y negro temor me oprime esta noche,

cómo antaño cuando se llevaban la luz

y dejaban a la pequeña criatura que habría rezado,

helada y en vela ante la idea de muerte.  

Mi corazón que late tan rápido, pronto reposará;

no sabré si es de noche o mediodía,--   

lucharé acaso por respirar en la oscuridad?

Nadie combatirá por mí ese terror en la oscuridad,

la densa oscuridad que ningún alba romperá?

Como pueden dejarme sola en esa oscuridad,

yo que tanto amaba el gozo de la luz y el calor

y tanto me estremecía con el sonido y el tacto-

cómo pueden encerrarme bajo una piedra

 

 

Fear

 

I am afraid, oh I am so afraid!
The cold black fear is clutching me to-night
As long ago when they would take the light
And leave the little child who would have prayed,
Frozen and sleepless at the thought of death.
My heart that beats too fast will rest too soon;
I shall not know if it be night or noon, --
Yet shall I struggle in the dark for breath?
Will no one fight the Terror for my sake,
The heavy darkness that no dawn will break?
How can they leave me in that dark alone,
Who loved the joy of light and warmth so much,
And thrilled so with the sense of sound and touch, --
How can they shut me underneath a stone?

 

 

 

lunes, 17 de agosto de 2026

Consejo a una chica de Sarah Teasdale version de Pablo Queralt

 


Consejo para una chica

 

Nadie que valga la pena ser poseído  

puede ser poseído del todo;

guarda esto en tu corazón,

mi querida joven airada;

esta verdad, esta dura y preciosa piedra,

apóyala en tu mejilla,

deja que oculte tu lagrima.

Sostenla como un cristal

cuando estés a solas

y contemples las profundidades de la helada piedra.

Mira, mira largamente y serás bendecida:

nadie que valga la pena ser poseído

puede ser poseído del todo.

 

 

Advice to a girl

 

No one worth possessing
Can be quite possessed;
Lay that on your heart,
My young angry dear;
This truth, this hard and precious stone,
Lay it on your hot cheek,
Let it hide your tear.
Hold it like a crystal
When you are alone
And gaze in the depths of the icy stone.
Long, look long and you will be blessed:
No one worth possessing
Can be quite possessed.

 

 

 

 

jueves, 13 de agosto de 2026

Dicho al oido por Pablo Queralt

 


El poema embudo en el cuál todas sus imágenes, versos confluyen en un punto final que se estrecha, se aúna en esa resolución o remate de estrechez final de camino común de toda su estructura. Como un camino helicoidal de las palabras, versos que se nuclean en esa temática, musicalidad o idea embudo final como desembocadura.

El poema es un movimiento no se sabe hacia donde o hasta cuando, un mar un río que nos envuelve con su oleaje.

Por más que escribamos es difícil expresarse, las palabras son las dueñas de la trama, solo entre tejido y tejido asoma el que soy, no las podemos domar, solo volar en su carrera acostumbrarnos a ese soplido.

Lo ordinario y lo extraordinario, la contraposición de algo de lo común, lo cotidiano, allí nace la mise en escene del poema. Que cuando luego se agrega lo fantástico, lo inesperado o lo mitológico o la imagen grande abarcativa y la contraposición del cuadro, lo chico en una toma de lejos y la siguiente en primer plano constituyen la situación de drama.  

Para escribir hay que tener la caja bien aceitada, saber cuando hacer un rebaje cuando acelerar, punta y taco, taco y punta, tomar la curva en el sonido del viento sino el poema se desbarranca, tener buenos mecánicos para no entrar a boxes, que las palabras rueden, patinen, bailen solas mecánicas sigan su ruta, la ruta del poema que encuentren la intención hasta la bandera a cuadros. Pero la bandera nunca llega, siempre hay algo más, alguna corrección algo, no es posible estar completos y si lo estamos casi seguro que el poema es un fracaso.

Poemas refracturados en vías de consolidación de lo que fue un libro deshechado, que intenta salir a flote como una nueva barca abarcativa

que no deshonre la belleza, como un plan de corrección, de rescate de un texto. 

No renunciar al deseo, cumplir el deseo aun sin éxito o sobretodo sin tener éxito por el placer de hacer lo que nos gusta, el poema que nos gusta. O mejor todavía renunciar al deseo para andar sin desear a lo que fluye, para conocer, para ser y encontrar el poema que se nos revela, se nos presenta sin condicionamientos.

 

 

 

La escritura expansiva por Pablo Queralt.

 


La escritura expansiva no busca ordenar las cosas sino fluir, ser en la reproducción de las cosas que mi ojo ve o el ojo de otros que me interesan y me ayudan a ver en esa tensión que llevan las palabras. Más que su significado, su relato creciendo y desarrollándose en sus secretos proliferando en la distorsión, en la ensoñación en esa escucha ni siquiera lectura sino en sus resonancias musicales, pictóricas en ese vivir.

Agradezco que mi primer poema no saliera de un tiro solo, sin dificultades pues de esa forma no hubiera sabido por que salió, no hubiera aprendido a hacerlos ya que hubiera sido de suerte. Hacer un poema abarca, incluye para mí ir contra esa adversidad con la que hay que lidiar, sortear para la construcción que hace al oficio del poeta, ese saber que solo se obtiene a través del oficio y la dificultad. Lo que no implica que luego por la experiencia los poemas salgan cada vez con menos dificultades y casi se horneen en la cabeza y ya en el soporte, papel pantalla salgan casi impresos. 

El lenguaje como una forma de desarmar para ver desde otro punto, crear otro punto, es frotar información sobre información como decía Cage citando a Mac Luhan, ya que casi todo esta dicho. Sacar la individualidad de la masa con algo de intuición que esta en toda inspiración, mejorar la calidad de atención. 

O usar la palabra para lo que no puedo evitar decir, según Cage como una declaración ir en el sentido de la cosa en el espacio “un encuentro más no deseo”.

Que sea el objeto y la ilusión una unidad indivisible donde fijar nuestro sensorio acomodándose a la naturaleza propia de los sentidos reunidos en esa sola cosa que reúne sueño y vigilia, la de los ojos cerrados.

Empezar como una batalla perdida sin otra felicidad que la de empezar a lo Passolini como un regalo, una fotografía, un dibujo pintado con los colores que nos gustan. Un arco iris más allá que nos anima al camino, a la canción. Un diario que construimos que nos atrapa, otro lugar donde la vida es una especie de letrismo, donde cada letra tiene su actividad, unas más activas que otras como las a y las z marcando un ritmo, una musicalidad. Es interesante ver el texto, su posibilidad musical y de resonancia desde este punto de vista las letras como notas, como números, ese río y su sonido.  

No me interesan las palabras como barandas-sostén o barco donde no hundirse y salvarse, si las palabras que viven, sudan, se autodestruyen en el poema y dejan ese polvo, esa estela, estrellas que nos dejan una esencia algo fuera que destruye el muro con sus ladrillos, palabras que dejan ver caer un mundo para ver. La palabra baranda cae, la palabra barco se hunde a la larga o a la corta pero lo que transmite queda, en ese aire ese vacío flota la esencia de la poesía. La música tan fundamental en las películas de acción es igual de fundamental en el poema con sus contrastes, no esa armonía que nunca hay en la naturaleza si los distintos ritmos, luces, adecuaciones que ponen la piel de gallina, la música de las palabras dando el sentido y el matiz.

 

 

 

Dicho al oido por Pablo Queralt.

 


La composición musical del poema como partitura nos da el ritmo, amplitud y frecuencia de latido del poema que nos habla del pulso del escritor, su respiración es su tono, que nos lleva en la lectura.

El ritmo del poema marcado por las notas, las palabras que van haciendo secuencias de ritmo, la música de las palabras, del poema que deja su jugo, su esencia elixir.

Distintos registros: el lenguaje que usa el que escribe distingue una voz de otra, en la vida y en la poesía y en el poema. Cuanto más se arriesga más se gana, más poético puede ser o no, pero es la actitud que se espera del poeta.

Pensar en un idioma y escribir en ese idioma, distinto a pensar en un idioma materno y escribir en la lengua diferente, la del lugar donde se vive esto último puede dar efectos especiales al poema, no esperados, hallazgos espontáneos del habla, bienvenidos si enriquecen.

Escribir hasta olvidar las palabras, que lo escrito no sea leído, si mirado, escuchado como un sonido su mejor música, acordémonos de Cage  y su conciencia de música total al mismo tiempo en ese espacio del mundo y su espuma de palabras sueltas en el limo.

Amo la lengua italiana es tan visceral, el espasmo de la pulsión contundente siempre tiene una palabra automática, exacta, impostergable para cada acto. Las palabras que se vienen unas sobre otras, rapiditas, sentando un curso, un canto silábico entre las consonantes, haciendo su melodía a la par de lo que dice el texto, una especie de forma y fondo, letra y música.  El mismo registro en los distintos temas, distintas estéticas que aborda la voz con sus variantes de tonos, coloraturas, sombras, el uso de distintas palabras, ritmos rupturas. 

La respiración como un problema de adentro, como fondo de música de las distintas angustias ante una tragedia cotidiana, en el ritmo de la escritura que asuma las batallas de los sentimientos, en ese campo se mueven los ojos, las expectativas de la lectura, ese sonido de las palabras embebidas en pintura que tensan el color, los pensamientos.